Entender a los animales puede cambiar cómo los tratamos.
La tecnología puede ayudar a hacer más visible la comunicación animal y dar a las personas mejor información a la hora de decidir cómo responder. Los humanos tomamos decisiones por los animales todos los días: cuándo tocarlos, moverlos, entrenarlos, dejarlos tranquilos, exponerlos a algo nuevo, buscar ayuda profesional o simplemente darles espacio. Esas decisiones son mejores cuando percibimos más de lo que el animal está comunicando.
El mismo momento. Una pregunta mejor.
“Se está portando mal.”“¿Qué me está diciendo?”Un gruñido, quedarse paralizado, girar la cabeza, retirarse o una llamada de alarma pueden ser información antes de convertirse en un problema.
“Ya se acostumbrará.”“Está pidiendo espacio.”Los animales no pueden explicar su malestar con palabras. Leer su lenguaje corporal nos da más oportunidades de respetar la evitación, la incertidumbre y las peticiones de distancia.
“¡Ay, está sonriendo!”“Miremos más de cerca.”Vernos reflejados en los animales es natural y a menudo una diversión inofensiva. FaunaVera combina esa calidez con una atención más cuidadosa a lo que el animal realmente muestra.
“Hoy solo está tranquila.”“¿Podría dolerle algo?”El dolor, el estrés y el miedo suelen aparecer como pequeños cambios mucho antes de que haya algo evidente. Notarlo antes da más tiempo para llamar a un veterinario, un adiestrador o un especialista en comportamiento.
“Solo son animales de granja.”“Tienen mucho que decir.”Los cerdos, las vacas, las gallinas y las cabras se comunican con la misma riqueza que los animales de nuestros sofás, pero casi nadie aprende a leerlos. Dar las mismas herramientas a santuarios, refugios y cuidadores es parte del objetivo.
“La IA debería hacernos más rápidos.”“La IA puede ayudarnos a fijarnos.”La tecnología suele prometer una vida humana más eficiente. A nosotros nos interesa usarla para ampliar lo que percibimos de otras especies.
Los animales de compañía y de granja son el primer capítulo.
FaunaVera se lanza con perros, gatos, caballos, cerdos, vacas, cabras, gallinas, conejos, ovejas, burros, alpacas, llamas y patos: especies con las que los humanos convivimos, a las que cuidamos, junto a las que trabajamos y por las que tomamos decisiones todos los días. Nos ofrecen un punto de partida práctico, con abundante investigación sobre su comportamiento y una enorme relevancia en el mundo real.
Pero solo son el comienzo. Queremos ampliar hacia las aves cantoras, los animales acuáticos, los insectos y la fauna silvestre: desde delfines y ballenas hasta córvidos, murciélagos, primates, roedores, anfibios y más allá. Cada nueva especie o grupo necesitará su propia ciencia de la comunicación, su propio marco de comportamiento y una validación cuidadosa.
Descubre a quién podríamos escuchar después
Entender genera empatía.
Cuando las personas ven que un animal tiene su propia mente, con preferencias, sentimientos y un punto de vista, tienden a extenderle una mayor consideración moral.
La investigación muestra cuánto importa la percepción. Quienes comen carne tienden a restar importancia a la mente de los animales que comen, y el simple hecho de pensar en un animal como comida reduce cuánto cree la gente que ese animal puede sufrir.123 Saber que un animal desconocido es inteligente aumenta la consideración moral que las personas sienten hacia él, aunque la gente se resiste a esa conclusión cuando se aplica a animales que ya come.4
Esa es la razón más profunda por la que existe FaunaVera. La mayoría de la gente la usará para entender un poco mejor a su perro o a su caballo. Pero cada clip que muestra a un animal pidiendo espacio, saludando a un amigo o dando la alarma es una pequeña prueba de que ahí hay alguien. Creemos que ayudar a las personas a ver, y a entender de verdad, lo que comunican los animales hará del mundo un lugar más empático para los animales humanos y no humanos por igual.
- Loughnan, Haslam & Bastian (2010). The role of meat consumption in the denial of moral status and mind to meat animals. Appetite. Leer
- Bastian, Loughnan, Haslam & Radke (2012). Don’t mind meat? The denial of mind to animals used for human consumption. Personality and Social Psychology Bulletin. Leer
- Bratanova, Loughnan & Bastian (2011). The effect of categorization as food on the perceived moral standing of animals. Appetite. Leer
- Piazza & Loughnan (2016). When meat gets personal, animals’ minds matter less. Social Psychological and Personality Science. Leer
Una lectura más profunda de cada especie.
Ampliar a más especies es una dirección. La otra es entender a cada animal más a fondo de lo que podemos hoy.
- Dirección 01
Señales que nadie ha documentado todavía
A medida que crecen los datos de cada especie, pueden surgir nuevos patrones, pasar a revisión de expertos y acabar formando parte de la base de evidencia.
- Dirección 02
Más allá del video y el audio
La frecuencia cardíaca, los sensores de movimiento, el olor y el sonido bajo el agua podrían algún día aportar el contexto que las cámaras y los micrófonos no captan.
- Dirección 03
De los clips al momento
Una comprensión que ocurra en directo, mientras se desarrolla el comportamiento, y no solo después de subir un video.